Con el ascenso al Gobierno del General José Félix Uriburu se despierta en muchos espíritus inquietos una etapa de transición. Se produce un repudio generalizado por los partidos políticos y se plantean interrogantes sobre cuestiones que hacían a la real dimensión de la representación parlamentaria. La Legión Cívica Argentina fundada a fines de 1930 aglutinó a estos elementos que dos años más tarde se depurarán para conformar la organización madre del nacionalismo argentino.